| ¿Por qué mi hijo no lee bien? |
|
Cuando pensamos en la destreza de la lectura siempre asociamos ésta con los ojos. Sin embargo, la misma depende más de los oídos que de aquéllos. Una persona no vidente puede llegar a leer sin dificultad utilizando el Sistema Braille, puesto que el concepto de los sonidos y la conciencia fonológica están desarrollados y usa otro sistema sensorial para desarrollarlo. El niño con pérdida auditiva no tiene esa conciencia de los sonidos o la tiene defectuosa, por lo cual los problemas para aprender a leer son comunes en la población de niños sordos. La conciencia fonológica es la capacidad de detectar el que las oraciones se componen de palabras que a su vez se componen de sílabas y de sonidos. También, implica el poder cambiar una secuencia de sonidos que constituyen una palabra para formar otra. La conciencia fonológica es, además, el poder discriminar si un sonido es diferente de otro. La lectura depende de que estas destrezas se desarrollen al máximo. Para el primer grado, esta área debería ser de completo dominio del niño para garantizarle éxito en la destreza necesaria para una buena ejecución escolar; la lectura. Actualmente, en el salón de clases se le da menos énfasis a las destrezas auditivas como precursoras de la lectura. La enseñanza actual de la lectura depende cada vez más de lo visual empujando a los niños a recibir tutorías, terapias educativas, entre otros, para poder competir con el currículo cada vez más acelerado de las escuelas. Sin embargo, juegos de antaño o destrezas básicas de ayer se han quedado en el olvido o se limitan a la práctica de un día o dos destinando a los niños a presentar dificultad para leer. Algunas tareas de conciencia fonológica son las siguientes: 1. Identificar el sonido inicial y final de una palabra. 2. Identificar si los sonidos son iguales o diferentes 3. Identificar las palabras que riman 4. Contar las sílabas en palabras y las palabras en la oración 5. Manipular los sonidos dentro de una palabra: “Si a la palabra mamá le quitas el primer sonido, m, ¿qué diría?” 6. Síntesis y segmentación de sílabas: “Dime los dos sonidos que escuchas en la palabra Sí” “Une los sonidos N – O y dime qué palabra diría” Estas son algunas de las muchas tareas, todas auditivas, que se pueden realizar en el salón de clases para fortalecer las destrezas de conciencia fonológica. El asegurarse de que los niños dominan estas destrezas auditivas antes de comenzar con los grafemas (letras) evitaría la agonía de constantes terapias y tutorías a los fines de desarrollar la lectura. Sin embargo, algunos niños presentan dificultad con estas destrezas y por ende con la lectura, pese a todos los esfuerzos y el énfasis que se le dan a éstas. Estos niños, generalmente, tienen un desorden de procesamiento auditivo que no les permite desarrollar en forma adecuada ninguna destreza de naturaleza auditiva. Además de sus dificultades con conciencia fonológica y lectura, tienen dificultad en atención, concentración, memoria, y comprensión auditiva. Para estos niños, las terapias educativas o de habla y lenguaje son ineludibles, precedidas obviamente por un programa de estimulación auditiva como el Método Tomatis. El Método Tomatis estimula los dos sistemas más importantes para el aprendizaje de la lecto – escritura; el vestibular y el coclear. Ambos están en el oído y son generalmente responsables de las dificultades en el salón de clases, tanto en las destrezas académicas, como con la atención, comprensión, destrezas visuales, motor fino y memoria, entre otros. El Método Tomatis utiliza una máquina computadorizada que modifica la música de Mozart y la voz del individuo filtrándolos. ¿Qué por qué tú hijo no lee bien? Porque los oídos no lo dejan es allí donde radica el mal.
|
Centro Tomatis de Puerto Rico tiene el programa de tratamiento más abarcador, intensivo y único de todo Puerto Rico.