| Terapia esperanzadora para niños con implante coclear |
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Un sueño, sólo un sueño, muy lejos de la realidad. En eso meditaba la mamá de Emmanuel, Emérita Pérez, mientras lo observaba haciendo señas para comunicarse. Hace cuatro años que Emmanuel recibió un implante coclear y ella pensó que eso sería suficiente para ayudarlo a hablar, sin embargo, el milagro no ocurrió. Emanuel aún dependía de las señas, su habla era pura jeringoza con muy pocas palabras entendibles y su comprensión de lo que escuchaba era mínima, aún dependía de claves visuales para todo. ¿Que falló?, se preguntaba constantemente. Ella lo llevó a terapias del habla, a todas las citas y el niño es inteligente, sus maestras lo decían constantemente. ¿Por qué el implante coclear no ayudó a Emanuel a hablar?, ésta era la pregunta que daba vueltas en su cabeza y que le causaba angustia y tristeza. Una respuesta El implante coclear es un aparato electrónico que se coloca mediante una cirugía, en el oído interno, en individuos con pérdida auditiva neurosensorial severa a profunda y que no se benefician del uso de audífonos convencionales. Consta de dos partes principales: el implante coclear que se coloca dentro del oído y una parte externa que se coloca detrás de la oreja. Con el implante no se restablece la audición normal, pero es una ayuda para que muchos audio impedidos puedan oír los sonidos más útiles para el desarrollo del lenguaje. Sin embargo, a pesar de que el niño comenzará a oír sonidos lingüísticos con el implante, investigaciones reportan la presencia de un trastorno de procesamiento auditivo a nivel central en estos individuos. Oír implica solamente la recepción de un sonido, sin embargo, para que el mismo cobre significado, debe procesarse, analizarse y percibirse. El implante coclear no desarrolla ni reestructura el procesamiento auditivo, sino sólo la recepción del sonido. En el caso de Emanuel, él comenzó a oír mejor luego del implante coclear, pero lo que recibía no tenía sentido alguno para él. Todo era una amalgama de sonidos similares a lo que pasaría si nosotros fuéramos a China y escucháramos sólo mandarín a nuestro alrededor. Descifrando El Código Hace más de 50 años un médico especialista en nariz, garganta y oído postuló en una convención de su profesión una teoría que descifró el código o la interrogante de la mamá de Emanuel: “La voz sólo produce los armónicos que el oído puede percibir”. A esta teoría se le llama el Efecto Tomatis por el nombre del médico que la postuló, el Dr. Alfred Tomatis. Esto explica la constante jeringoza de Emanuel; él está produciendo lo que su oído procesa o percibe: una total jeringoza. El Código Mozart El Dr. Tomatis no se limitó a postular una teoría que lleva su nombre, sino que inventó una tecnología llamada el oído electrónico a los fines de entrenar al oído (o al cerebro) a procesar los sonidos. El escogió música de Mozart la cual es modificada por el Oído Electrónico de varias formas logrando mejorar el procesamiento auditivo de un individuo. El Primero en Puerto Rico El día 4 de junio de 2009 quedará marcado para siempre en la vida de Emmanuel y su familia. Ese día comenzó a recibir la terapia sensorial auditiva Tomatis, siendo el primer niño con implante coclear en Puerto Rico en recibir ese tratamiento. La terapia sensorial auditiva se administró dentro del contexto de un modelo de intervención para niños con implante coclear llamado “Escuchar para aprender a hablar”. El mismo combina la terapia Tomatis con un programa para desarrollar el lenguaje verbal. Desde el inicio, su madre observó cambios. Su comprensión auditiva comenzó a mejorar, sin embargo, el cambio más impactante surgió cuando comenzó, al finalizar la primera semana, la fase activa o a escuchar su voz y la voz de su terapista Tomatis luego de ser modificada por el oído electrónico y usando un micrófono. “La mirada de Emanuel parecía como si por primera vez en su vida escuchara”. Al llegar a su casa agarró el palo de la escoba como si fuera un micrófono y frente al espejo comenzó a repetir todos los sonidos y sílabas que se le habían presentado en la terapia. Su madre, quien documentó cada día el progreso de Emmanuel, narra lo siguiente: “Antes de comenzar el Método Tomatis Emmanuel era un niño activo, distraído y silencioso. Era muy frustrante observar a mi hijo atrapado en el silencio. Desde la primera fase se comenzaron a ver los cambios significativos. Estaba alerta a los sonidos, su postura, el lapso de atención, la concentración, su mirada y sus destrezas de lenguaje receptivo y expresivo aumentaron rápidamente. Ya no es un niño silencioso, ahora se comunica verbalmente y se esfuerza por comprender conversaciones. Emmanuel cursa el tercer grado y su funcionamiento escolar es excelente, siempre concentrado en las clases, copia todo el material rápido y repite todo. Se comunica con sus compañeros con palabras simples, señas y gestos pero se esfuerza por continuar aprendiendo a hablar. Definitivamente el Método Tomatis es una bendición para Emmanuel, le ayuda a aprender, a escuchar y por ende a hablar, ahora es un niño más centrado y seguro en todos los aspectos” Otro dato sorprendente es que está escuchando mejor lo que oye por su oído izquierdo, donde no tiene implante, pero también tiene perdida auditiva. Además los padres han tenido que ajustarle el programa del implante porque el niño dice que está muy alto. Esperanza Los implantes cocleares son cada día más comunes en Puerto Rico, sin embargo la experiencia de frustración por no lograr el que el niño se comunique verbalmente luego de dicha cirugía, también es común. Desarrollar el procesamiento auditivo de esos niños a través de la terapia sensorial auditiva Tomatis es la clave para que los padres puedan ver materializada la esperanza. Esperanza que los movió a exponerlos a la cirugía para colocarles un implante en el oído.
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Centro Tomatis de Puerto Rico tiene el programa de tratamiento más abarcador, intensivo y único de todo Puerto Rico.