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Escrito por Lcda. Nellie Torres, PHL y Directora Centro Tomatis de PR
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Sábado 13 de Junio de 2009 18:16 |
Yariel tuvo un desarrollo normal en su primer año de edad. Lo único que no hizo fue el gatear, pero no me preocupó tanto ya que para su primer añito ya estaba en pie y corriendo como otros niños. Ya para los 18 meses me comencé a preocupar ya que su vocabulario consistía de tan sólo cuatro palabras y no dichas correctamente. A los dos años con seis meses Yariel no quería se le abrazara y besara, no establecía un juego con otros niños se pasaba aleteando y parado de puntas caminado de un lado para el otro, no miraba, no me respondía por su nombre, no le gustaba que lo peinaran, que los bañaran, que le pusieran cremas y no comía consistencias de comida cremosas ni majadas. Yariel se auto agredía dándose golpes contra la pared y mordiéndose. Su conducta era muy fuerte y se hacía difícil a veces el controlarlo.
A los 2 años con 11 meses fue diagnosticado con autismo. Fue dolorosa la noticia, pero teníamos que aceptarlo y comenzar a trabajar cuanto antes. Empezamos terapia del habla y lenguaje, terapia ocupacional y evaluaciones con el psicólogo y geneticista. Esto hizo que Yariel se organizara sólo un poco, pero todavía yo entendía que debía haber otro recurso. Para enero del 2007, Yariel comenzó el Método Tomatis. Todo lo dejé en las manos del Creador y de los especialistas del Centro. Luego de tres meses de haber comenzado, Yariel se baña con diferentes consistencias, se lava los dientes y se pone gel en el pelo dejándose peinar. Cuando escucha sonidos fuertes los toleraba sin ningún tipo de temor. El progreso en habla y lenguaje se dejaron ver. Yariel comenzó a tener conversaciones y formular preguntas. En su escuela notaron la sorprendente mejoría en lenguaje y en el seguimiento de instrucciones. Sus relaciones espaciales han mejorado significativamente, así como sus destrezas sociales, nivel de tolerancia, interés por su entorno, contacto visual, atención y espontaneidad. La hipersensitividad táctil ha disminuido así como la agresividad e hiperactividad. Estoy agradecida de Dios, de todo el personal y del Método Tomatis. Sé que esto tiene un efecto positivo en los niños y doy fe de eso. Mi hijo es la evidencia y yo soy testigo de primera línea.
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Última actualización el Miércoles 08 de Julio de 2009 16:23 |